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dic 19

Un poco sobre mi

 
  Resultaría difícil entender un blog de viajes en el que alguien parece moverse sin parar de un país a otro, formando un bucle sin fin. Sería difícil si antes no explicara un poco acerca de qué mareas me trajeron a estas playas. En mi caso tendría que cambiar un poco el refrán y contar “de qué lodos vienen estos polvos”

        Mucha de mi historia es pública y está por encima del “hasta aquí puedo leer” que decían en un programa de televisión y que parecen decir los escotes de los vestidos en nochevieja. Así que vamos allá:

    Empezaré por los titulares, como en las películas; que empiezan mostrando un asesinato o un hecho incomprensible que ocurre al final de la historia. En mi caso bien podría ser el siguiente: 
la foto


Y aquí llego al principio, a mis largos veranos de niño. Justo donde comienzan mis recuerdos.
Aún hoy mi niñez sigue jugando por las calles de un pueblo de Teruel. Es allí donde se quedaron mis primeros recuerdos, que siempre son los últimos que el olvido o la demencia arranca. Allí vivieron mis padres, y antes que ellos sus padres, y los padres de sus padres… así hasta donde se pierde la memoria familiar.

      Aquel pueblo era un mundo que ya no existe, lleno de vida, de burros, cabras, asnos, cerdos, gallinas, perros; poblado de gentes toscas y nobles, cerriles, humildes y trabajadoras. Poco a poco sus personajes fueron envejeciendo y muriendo, sus animales desaparecieron y las viejas casas de piedra se demolieron para dar paso a los edificios de ladrillos y cemento. Con el tiempo dejaron de trabajar las tierras y de tener animales de crianza. Una gran cooperativa muy mecanizada fue la única en ocuparse de las cosechas que quedaron. Poco a poco muchas costumbres se fueron diluyendo, rindiéndose ante el empuje tremendo de la globalización. Llegó una gran cadena de supermercados, un par de bancos, una discoteca y un abanico de nuevas necesidades que cubrir…

Pero antes que eso para mi llegó Valencia, el colegio, las pandillas, los amigos, los juegos y las peleas…  y más tarde las noches de fiesta, el alcohol y las chicas… todo era nuevo

Padecí en mis carnes las enseñanzas de los curas. Fui un niño tremedamente religioso, atormentado por el miedo al dolor eterno del infierno. Una vez me quemé la mano con un mechero, intentando imaginar cómo sería soportar eternamente siete veces el dolor del fuego.

No cabe en un texto contar tantas noches de verano con la pandilla, por la plaza del pueblo, con el calimocho o la guitarra, la peña de fiestas o las eternas tertulias. Ni se pueden empaquetar con palabras tantas madrugadas volviendo a casa, con el único sonido de los pasos al caminar, borracho de glorias y penas bajo miles de estrellas. Siempre me apasionaron las estrellas. Investigué cuanto pude de las que presidían esos veranos. Vega, Deneb, Altair, la constelación de Orión…

Entre mis 13 y mis 15 años me liberé de las creencias religiosas. Aquello no se tenía en pie, era una historia inverosímil. Me negué a hacer la Confirmación y poco después, aunque mis notas eran buenas, por mala conducta me tiraron del colegio. Aún hoy odio a esa panda de pederastas hipócritas. Todo esto para caer con 16 en otro colegio de curas.

Otro regalo que me dejaron los curas fue el retraso y apardillamiento en el trato con las chicas, compartido con muchos de mis amigos. Al estudiar en colegio segregado no vimos a las chicas hasta que ya fue muy tarde para tener una convivencia natural. Ya con 18 llegaron las primeras chicas de nuestra edad, a las que veíamos como mujeres hechas y derechas y a las que yo casi no me atrevía a hablar.

Cada cual llevó estas carencias relacionales como pudo. Algunos recuperaron los años perdidos con mucha habilidad, otros siguen empanados hoy en día sin comerse un colín. Hay quien se casó con la primera que llegó. Yo me di una torta tras otra, me tiraba de cabeza sin tener muy claro cuánta agua había; fascinado por el eterno femenino.

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Con 21, machacado por el eterno femenino…

Bien pronto empecé a viajar, que es mitad perseguir y mitad huir. Las primeras veces a Inglaterra, a aprender inglés; y enseguida a “campos de trabajo” internacionales, hasta diez voluntariados hice por Alemania, Italia, Dinamarca…. Hice dos “interraíles” por Europa en sendos veranos, sin apenas dinero, siempre con la guitarra a cuestas y en ocasiones hasta pasando un poco de hambre. A veces subíamos a cualquier tren, fuera donde fuese, solo para poder dormir gratis en el. La adrenalina me hervía en las venas subido a esos viejos trenes que cruzaban países nuevos.

Empecé a trabajar con 20 años. De repartidor, de comercial, de mensajero… Incluso vendí enciclopedias casa por casa. Mientras trabajaba estudiaba económicas.

Aquí llegó la “mili”. Perdí la mini-nómina, la melena y la medio-novia. A cambio sargentos chusqueros nos puteaban por el día y reclutas veteranos les relevaban en los descansos. Al principio. Luego, la verdad, fue muy divertido.

Y después  vuelta a empezar! a buscar curro. Y novia, claro

El principal ingrediente de las vidas es la casualidad, el azar, la suerte. Así lo creo firmemente. Es un encuentro fortuíto en una fiesta el que origina que acabes casándote con una y no con otra. Es una carrera de espermatozoides la que hace que existas tu y no otro. Fue un cúmulo de casualidades el que me llevó a ser contable y después empleado de banca.


            Al principio le encontré su puntito a lo de currar en banca. Sentía una especie de escalofríos de emoción cuando tenía que atender a los clientes, me esforzaba en ayudarles y hacía míos sus problemas, todo era nuevo y quedaba muchísimo por aprender. Pero eso solo fue los primeros años.

        Muchos años después el trabajo resultaba en el mejor de los casos aburridísimo. Cada día era un calco del anterior, eternamente repetido. Mi personal “Día de la marmota”. Aunque podía ser peor, las presiones comerciales eran cada vez mayores. Constantemente había que “colocar” a todo el que se moviera seguros y productos que yo jamás contrataría. 

   


     Por lo demás me había comprado un apartamento, afortunadamente antes de que se hinchara la burbuja inmobiliaria, y como todo currante vivía con mi hipoteca a cuestas.

      También había tenido alguna novia. Una vez, allá a los 30, en esa etapa en la que la gente se casa con quien le pilla al lado, cerca estuvo de llegar la sangre al río. Pero los dados no salieron así, la Diosa Fortuna tenía otros planes.Fui un tanto malote y ella me dejó sin que pudiera ya más  recuperarla. 

De repente todas las canciones de desamor estaban escritas para mi. El mundo parecía terminarse y mi vida con él. Recuerdo este episodio de mi vida y me acuerdo de esa frase tan budista: “Care that you wish… because it may happen!!!”
Nunca conseguí lo que me propuse ! Y cuánto que me alegro!

     Gracias a eso tengo un blog de viajes y no uno de bricolaje! Y es que, visto como le fue al que detrás mío llegó, me congratulo de haber esquivado ese futuro. Como tantos de mis amigos ahora estaría divorciado, tal vez sorteando demandas, pagando sueldos y siendo padre dos días de cada 14. Para eso prefiero ser soltero. O debe decirse “solterón” a partir de los 40?

POR QUÉ NO PEDIRME UNA EXCEDENCIA?

Llego al 2004, que me estaba dispersando como un abuelo Cebolleta. Ese año me pasaron muchas cosas. Hice mi primer viaje a Tailandia, trabajando como profesor de inglés para la ONG “Greenway”. Allí conocí al mal logrado Juanjo de Tailandia. Y sobre todo conocí a José Luis Gay. Poco después descubrí el Camino de Santiago.

Estas experiencias, entre otras, alimentaban mi eterna inquietud. El mundo era una enorme piedra redonda, llena de lugares fascinantes que descubrir y personas interesantes que conocer. La vida era corta y única, no hay nada después. Quería llenarme de aventuras y experiencias, visitar muchos lugares, conocer otras vidas, otros “días de la marmota” diferentes al mío.

Pero también tenía que pagar la hipoteca, que guardar mi empleo. Ojalá mi trabajo hubiera sido más flexible. Si hubiera podido trabajar 6 meses al año y pasarme viajando los otros 6 hubiera sido el más feliz del mundo. Pero me pasaba con el trabajo como con la novia. O todo o nada. O era el padre de sus hijos y me volcaba en ella o no era ni para tomarse un café conmigo años después.

Así empecé a fraguar la idea de pedir una excedencia, la opción era todo un caramelo, pero también tenía muchos riesgos. Es un momento muy vulnerable en el que te pueden echar a la calle facilmente. Pasé rumiándome este dilema unos cuantos años, sin acabar de decidirme, pues era mucho el miedo que tenía a perder la fuente de mis ingresos.



 LA EXCEDENCIA

Hasta que llegó el momento. Un Septiembre, el del 2007, hasta del cielo me caían las señales. Todas ellas me decían: Salta, valiente!. Cambios de compañeros en la oficina que no me hacían nada feliz,  Oportunidad de alquilar mi apartamento, oportunidad de trabajo voluntario en Camboya, la chica con la que iba que me deja…

Cuando dí el paso se fueron mis miedos, creo que cuando salí del despacho del jefe después de entregarle la carta fue el momento más feliz de mi vida. Ese fue el momento en el que nació este blog. Fue como si se abriera el cielo, era dueño de un par de años y del dinero necesario! Iba a comerme el mundo!

  Y me lo comí!. Trabajé de nuevo como profesor de inglés en una aldea de Camboya, viviendo con una familia local en una choza, sin electricidad, sin agua… trabajé con otra ONG en Vietnam, donde estábamos hacinados unos 40 voluntarios. Viajé por Tailandia, por China…

Andé el Camino de Santiago desde Le Puy en Velay, cerca de Suiza, y allí me pasó un poco de todo. Junto a Naranjito y alguno más viajamos en el transiberiano, cruzamos Rusia, Mongolia, China…  y directo me fui a Laos. Allí trabajé con Dentistas sin Límite, una fantástica experiencia. Viajábamos cada semana a un poblado a apañar los piños a todos. Yo era el recepcionista.

Esta novia, que me había dejado, por entonces volvió conmigo. Juntos fuimos a Marruecos, y también a Inglaterra. Más tarde me dejaría otra vez, pero luego volveríamos y…

En Londres compré un RTW, “round the world ticket”. El precio es muy razonable, me costó 2.400 euros. Consiste en que puedes coger todos los vuelos que quieras y cuando quieras siempre que:
- Vayas siempre o hacia el oeste o hacia el este, con solo un par de excepciones dentro de un mismo continente.
- Acabes donde empiezas ( Londres)
- Te tomes como máximo 12 meses

Allá que me fui !!!  De Londres a Nueva York, luego a Jamaica, a pasar miedo. De ahí a FloridaCosta Rica y luego a San Francisco. Allí tuve la gran suerte de conocer a Valeria y pegarnos grandes parrandas. Luego Hawai, Tokio, Singapur, Phuket, la siempre intensa India, Helsinki…  fantástica la estancia con Ana en Israel, Jerusalem, Cisjordania y Egipto.


    VOLVER

          Me pasó con mi trabajo lo que a Heráclito con su río, eso de que:”No se puede volver dos veces al mismo río, a la que vuelvo ni el río es el mismo, ni yo soy el mismo”.

         El trabajo en banca había cambiado radicalmente, ya había empezado la crisis y ni a los que gustaba la banca se sentían a gusto endosando seguros y preferentes por telemárketing. Ya no se hacían hipotecas ni líneas de descuento, pero siempre había tres o cuatro campañas porculeando.

Por mi parte, aunque mantenía el “Din”, había perdido el “Don”. Uno de los precios a pagar por irme de excedencia fue tener que renunciar a mi cargo, con lo cual, aunque mantenía basicamente el mismo sueldo, pasaba a estar en caja, cosa que tampoco me importaba por otra cosa que por ser más aburrido si cabe.

Después de dos años tan intensos, la vuelta me resultó intragable. Ya no era el mismo. Ni lo volvería a ser. Veía de otra manera a mis compañeros, y a mi mismo. Me quedaba claro que tenía  una distancia insalvable hasta una actitud mental que me permitiera continuar.
Creo que cuando pasamos muchos, muchos años haciendo lo mismo, llega un momento en el que te ausentas emocionalmente. Es como si te volvieras un autómata, con una reacción para cada circunstancia. Como si tu hibernases dentro. Y así vives los días sin echarles vida, sin siquiera generar recuerdos.

Coincidió por esta época que murieron dos de las personas más importantes para mi. Primero Juanjo de Tailandia, compañero de viajes e inquietudes, que se fue trágicamente, superado por la vida. Después se fue Pilar, mi novia, o lo que fuera, a los 24, a los 26, a los 29, a los 37… y siempre mi amiga después de una vida juntos. Siempre llena de proyectos e ilusiones, se agarraba a la vida y luchó hasta el final en su guerra perdida contra un tumor cerebral. Uno quería irse, la otra quería quedarse. Al final se fueron los dos. Y al final nos iremos todos.

Cualquier día se acaba la vida. Y se acabó.  O la salud. Ni por asomo estaba dispuesto a seguir con esa rutina otros veinte años.

Qué sentido tendría una vida así? 

         Poco a poco fui perdiendo el miedo a perder mi trabajo que se suele tener en banca.  Conforme pasaba el tiempo la idea de que me despidieran, siempre que me pagaran una buena indemnización, me parecía más tentadora. Así, entre la desmotivación y las ganas de ser despedido empecé a tensar la cuerda cada vez más, a desentenderme de los continuos objetivos y campañas. Pero no estaba ni cerca de que me despidieran. Por entonces  conocí muchos casos de compañeros a los que tiraron a la calle por listos, por excederse de atribuciones para darle operaciones al banco, por meter la mano en la caja o en la entrepierna. Pero no conocí de nadie que le tirasen a la calle por desmotivado. Tensar la cuerda era muy desagradable y no parecía factible que consiguiera así un despido indemnizado.

De mi empleo sólo mi sueldo me importaba. Pero cómo prescindir de él?  Tenía que encontrar la forma de ser financieramente independiente, es decir, conseguir las rentas necesarias para a partir de ese momento ser libre para trabajar o para no hacerlo. Pero cómo?

Dinero cayendo del cielo


 

LA INDEPENDENCIA FINANCIERA
 
    Ser financieramente independiente está al alcance de cualquiera que tenga unos ingresos. A mi nadie me ha regalado nada, vivo de lo que he ganado en 20 años trabajando. Miento en realidad. Vivo de lo que gana lo que he ganado. Cualquiera puede llegar, antes o después, a cubrir sus gastos con sus rentas. Es cuestión de paciencia y disciplina.
 
       Cuando leo los libros de tipo autoayuda financiera, los que te explican cómo llevar tu propia economía, siempre me pasa lo mismo. Los leo y digo: “Si, justo lo que yo hago!”. Vive como los auténticos ricos!. Eso no es derrochar en lujos y otras cosas que no necesitas. Consiste en gastar menos de lo que ingresas, y lo que ahorras invertirlo en activos que te den ingresos. Así cada vez tienes mayores ingresos y puedes gastar  más y ahorrar más. 
 
    Cuando volví de mi excedencia me di cuenta de que no me había bajado la cuenta corriente. Antes de irme había alquilado mi casa y garaje, y había comprado acciones para recibir dividendos. Estas rentas habían costeado mis viajes. 
   Ya de vuelta mis gastos no eran muy grandes, y así en los siguientes 4 años  mi ahorro era superior a mis ingresos por nómina. Es decir, mis rentas pasivas eran superiores a mis gastos. Y como reinvertía todo lo que me sobraba, esas rentas eran cada vez mayores. Esos años de crisis, con las cotizaciones de las empresas por los suelos fueron providenciales para mi.
 
       Un buen día descubrí una serie de blogs y libros que explicaban la estrategia para conseguir vivir de los dividendos. Intuitivamente yo ya llevaba toda la vida acercándome a este sistema sin saberlo. Esto supuso un gran avance en la eficiencia de mis finanzas, así como un gran chute de seguridad. Dediqué largo tiempo a estudiar todos los detalles. Aunque sentía miedo por el salto que iba a dar, la  EXCEL me decía que ya podía. 
       Así fue que un día decidí dar el paso y cambiar mi vida. Harto de gastar vida en un trabajo que odiaba, negocié la indemnización de salida y llegué a un acuerdo. Vendí mi coche y después vendí mi casa, y todo lo que reuní lo invertí. Estaba hecho. Iba a ser nómada por algunos años. Nunca volví a tener miedo. Se siente miedo en el trampolín, justo antes de saltar; pero no en el aire. Y menos si todo está controlado.
      Nunca más vovleré a trabajar en algo que no me motive. No tengo ninguna necesidad. No tengo coche, ni casa en propiedad, pero si tengo unas rentas más que suficientes, que además son crecientes con el tiempo.  

       La independencia financiera, aunque a priori cueste creerlo, es algo al alcance de cualquiera con ingresos, paciencia y voluntad. Desde que la conseguí he ayudado a decenas de personas, la mayoría desconocidos en un principio; y he disfrutado explicando cómo puede alcanzarse..  
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EL DILEMA


      Contaba Goethe que Fausto le compró al diablo su juventud. Yo, por contra se la vendí. Al diablo también. Por dinero. 

     Cumplír años es bueno. Lo jodido es no llenarlos de vida.
         No digo que el mío sea el camino correcto. Cada cual tiene su camino. Necesitamos empleados que se queden en su sitio para que el mundo siga girando. Algún compañero me ha dicho que admira mi valor. Creedme si os digo que yo admiro el suyo, el que me haría  falta para quedarme. 

           El camino hasta la puerta de salida no fue fácil. No entrare  en pormenores, pero mas de una mierda pisaron mis zapatos de ir a trabajar, que diría Sabina. 

           Afortunadamente, y como decía Coelho en “El alquimista”, el universo conspira para que encontremos nuestro camino, y en mi caso todo confluyó para dar el salto. 

         Un salto que me hace tener mucho menos dinero que el que podría haber llegado a ganar;, pero más caminos, paisajes y personajes, cielos estrellados, aventuras, idiomas, sensaciones, lugares que sentir como propios…

       Para mi continúa un largo verano que comenzó con este salto. Asia, sudamerica, Camino de Santiago, voluntariados, viajes en furgoneta…. Creo que este verano sera muy largo…

      Hace poco pasé por la plaza del pueblo y vi una pandilla de chavales haciendo su botellón. Por un momento me pareció mi pandilla, la de aquellos tiempos, Cobi, Pacoño, Pepelu, Jose Ramón…  Fui hacia ellos, pero ya no eran ellos. Eran unos chicos distintos, quizás hijos algunos de los que allí estuvimos antaño. Sin embargo vi muy claro que la pandilla seguía siendo la misma… uno de ellos imitaba ruidosamente a alguien, otro reía borracho perdido, al lateral otros dos parecían hablar de algo muy grave… Todo seguía igual. Distintas caras pero la misma pandilla. Distinta la fuente pero la misma plaza. Solo Vega y Deneb, Altair y Orión seguían inalterables, presidiendo esas largas noches de verano…






 Imágenes cortesía de /FreeDigitalPhotos.net

10 comentarios

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  1. Paco Navarro

    Estimado señor: como fan suyo que soy, y fiel seguidor de sus andanzas desde mucho antes de la época del malogrado Fotolog, quiero expresarle mi alegría por volver a saber de usted. No obstante, creo que hay un error en las fechas. Si no recuerdo mal, usted pidió su excedencia en octubre o noviembre de 2006, y no en septiembre de 2007. ¿Puede aclararme este punto?

    Atentamente

  2. Chapulín colorado

    Anda, pues es verdad, fue en el 2006! Me has pillado quitándome años!
    Bienvenido por aquí.

  3. Patri

    Estaba claro, este momento te iba a llegar. Ahora disfrutalo y sé feliz. Y cuando no te lo creas pegate un pellizquito, es verdad todo!!

  4. Pilar Jarque

    Hace bastantes años empezaste a comentarme esta idea, tras otros tantos de estar mascándola tú solo sin atreverte siquiera a traducirla a palabras. Te confieso que al principio me parecía una locura e intentaba quitártela de la cabeza. Dejar tu trabajo, y encima un trabajo ese horario, seguridad y salario… Ya se te pasaría… Pero no, luego me di cuenta que estabas viviendo a medias, y que tu felicidad pasaba por un cambio de vida. Como tú mismo dices, vivimos y planificamos como si todos fuéramos a vivir hasta los 80 años, y cuando por fin eres dueño de tu tiempo los años buenos han pasado… eso si llegamos. Por tanto, enhorabuena y adelante. A vivir, a disfrutar, a viajar, a conocer, a sentir… FELICIDADES!!!!

  5. Nacho Rodrigo

    Bravo, Josan en estado puro!
    Felicidades, no dejaré de seguirte, de dejarte ganar alguna que otra vez al ajedrez, y espero ser tu primer cliente cuando montes un bed&breakfast o una esculea de surf en las Seychelles…

  6. RM

    Como hablamos ayer … todo un blogazO! Excelente …. y tambien como hablamos ayer … lo de las opciones ha sido todo un descubrimiento! Excellente! … Un abrazo y espero vernos pronto ;)

  7. Javi

    Muy buena historia y perfectamente narrada :)

    1. Elveranomaslargo

      Gracias. Es mi historia. Entonces hay película? ;)

  8. Franchete

    Hola,
    muchas gracias por compartir una historia tan interesante y motivadora con nosotros. Además, mi más sincera enhorabuena por la narración de la misma, me ha parecido impecable.
    Saludos

    1. Elveranomaslargo

      Gracias!!!

  1. Mi sistema de inversión en bolsa: cómo invertir con la estrategia de dividendos

    […] Algunos ya lo han conseguido gracias a este tipo de inversión. […]

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