«

»

may 15

Artículos de “Objetivo 2035″. HAY DOS TIPOS DE PERSONAS EN EL MUNDO… Y DE EMPRESAS. Por Andrés

    Retomamos los artículos del grupo “Objetivo 2035″ con un invitado de lujo: Andrés, el autor del “BLOG DEL INVERSOR”, donde desmenuza y ordena la información financiera de las empresas objeto de nuestra forma de invertir.

     En nuestras reuniones Andrés siempre ha mostrado una gran lucidez y sentido analítico. Aquí nos habla de los diferentes tipos de empresas y de personas que las estudian.

Hay-dos-tipos-de-personas

HAY DOS TIPOS DE PERSONAS EN EL MUNDO… Y DE EMPRESAS. Por Andrés

Dicen que hay dos tipos de personas: los que dividen el mundo en dos tipos de personas y los que no.

 

Pues bien, utilizando esta mala costumbre de etiquetar las cosas, voy a dar vueltas sobre algunos temas que me interesan y creo que os pueden resultar interesantes. Quiero remarcar de antemano que soy consciente de que la mayoría de las cosas que voy a exponer son muy matizables y discutibles. Pero el mundo de las inversiones es así. Quien pretenda llegar a certidumbres, va a sufrir porque el intento de comprensión de sistemas complejos no lo permite. Como decía Benjamin Franklin: lo único seguro es la muerte, y los impuestos. Me conformaré con que el artículo incite algo de reflexión y os resulte entretenido.

 

Empezaré recurriendo a un tópico de la educación en España, sobre todo para los de mi generación o anterior: hay dos tipos de personas: los de ciencias y los de letras. Observo que alrededor de dos terceras partes de la gente interesada por el mundo de las inversiones suele ser gente con un perfil “de números”. En un alto porcentaje suelen ser ingenieros, interesados en comprender cómo funcionan las cosas y con ganas de optimizar procesos. Anteponen cuestiones cuantitativas y saben de la importancia de medir las cosas (cuantificar), para poder analizar y mejorar.

 

El otro tipo de persona son los llamados “de letras”. Esta gente suele tener una inclinación más fuerte hacia el relato. Necesitan una historia para comprender y buscan entender los aspectos más cualitativos. Son conscientes de que muchas de las cosas que importan en la vida no se pueden cuantificar y de que el mundo está lleno de matices.

 

Las dos formas de ser que he caricaturizado tienen ventajas e inconvenientes. Todos tenemos aspectos de ambas, pero probablemente nos veremos más reflejados en una forma de ser que en la otra. Parte de lo que pretendo transmitir en este artículo es la necesidad de tomar lo mejor de las dos formas de ser para convertirnos en mejores inversores.

 

Aquellos que tengamos una tendencia a lo narrativo, debemos de matizar todas nuestras ideas y proyecciones intentando poner números a las cosas, cuantificando y supervisando que el relato y el entusiasmo no nos lleven a lo absurdo. Aquellos que tengamos una tendencia a lo cuantitativo debemos desarrollar una imaginación y darnos cuenta de que no siempre lo que más importa se puede medir.

Con este marco intelectual de fondo, vayamos a la práctica.

 

Mi planteamiento como inversor es que cuando compro una acción estoy comprando parte de la propiedad de una empresa. No tengo interés en realizar una compra-venta rápida, sino participar en el negocio de la empresa en cuestión y sobre todo de sus beneficios futuros. Todo el análisis que realizo es para intentar comprender si una empresa tiene un buen negocio y si lo seguirá teniendo con el tiempo.

 

El análisis fundamental se puede complicar casi hasta el infinito ya que siempre hay más cosas que saber sobre una empresa. Sin embargo hay una asimetría entre la cantidad de información que obtenemos y la calidad de nuestro entendimiento de la situación (ver principio Pareto). Dicho de otra forma, a veces unas nociones generales pueden aportarnos mucho valor. Siempre me sorprende la cantidad de pequeños inversores que compran acciones sin saber las cuestiones más elementales sobre lo que compran.

 

Hay empresas que son realmente complicadas de entender. Afortunadamente no tenemos por qué tener una opinión sobre todo. De hecho, a medida que vamos aprendiendo más, solemos ser más conscientes de lo mucho que ignoramos. La respuesta típica de los científicos más brillantes en sus respectivos campos suele ser: “todavía no sabemos por qué”. Conformémonos de momento con una idea general mientras vamos aprendiendo y desarrollando un criterio más sofisticado. No hay que dejar que lo perfecto sea enemigo de lo bueno.

 

Hay unos conocimientos mínimos y una serie de cuestiones básicas sobre las que todo inversor debería de estar en condiciones de responder antes de invertir en una empresa. Los agruparía en las siguientes categorías:

 

  • Crecimiento

  • Márgenes

  • Eficiencia

  • Solvencia

  • Valoración

 

Entender estos aspectos sobre la empresa son condición sine qua non, aunque no necesariamente suficientes, para garantizar el éxito en nuestras inversiones. Siguiendo con nuestro método aristotélico de categorizar:

perdedor_ganador_1

Hay dos tipos de empresas: las que aumentan su cifra de negocios con el tiempo y las que no.

 

El primer aspecto que hay que observar en una empresa es si logra aumentar con el tiempo su negocio y sus ventas. Es muy difícil que una empresa sea rentable para sus accionistas cuando su negocio está en declive. Invertir en un negocio que cada vez vende más a más gente es un primer buen paso hacia una buena rentabilidad.

 

Hay dos tipos de empresas: las que gastan menos de lo que ingresan y las que no.

 

El análisis de los márgenes es importante porque nos ayuda a comprender la rentabilidad de la empresa. Si una empresa vende mercancías por valor de 100€ y gasta 80€, tiene unos beneficios de 20€ (margen de 20%). Si en lugar de 80€, gasta 90€ (margen de 10%) es menos rentable. Esta es la forma más simple de explicar el concepto de márgenes operativos y de beneficios.

 

Hay dos tipos de empresas: las que necesitan muchas fábricas para obtener beneficios y las que no.

 

Esta definición es muy inexacta pero creo que explica intuitivamente lo que significa el concepto de retorno sobre activos. En la práctica, en las empresas se considera activo a muchas cosas (no sólo fábricas). Todos entendemos que es mucho más rentable una empresa que puede obtener 20€ de beneficio con una fábrica que le cuesta 100€ de construir, que aquella que sólo obtiene 10€ de su fábrica que ha costado 100€. En esencia esto es el concepto de retorno sobre capital. El primer caso sería un ROCE (Retorno sobre capital empleado) de 20%, mientras que el segundo caso implicaría un ROCE de 10%.

 

Es importante entender que cuando intentamos medir “eficiencia” y retornos sobre capital lo que realmente estamos haciendo es relacionar la cuenta de pérdidas y ganancias de una empresa con su balance. Cualquier ratio de eficiencia implica:

 

  • un numerador con alguna magnitud de beneficio obtenido (normalmente de la cuenta de resultados o del estado de flujos de caja)

  • un denominador con alguna magnitud de capital empleado para generar esos beneficios (algún parámetro que parte del balance)

2

Hay dos tipos de empresas: las que se financian con recursos propios y las que se financian con deuda.

 

Si monto una empresa con 100€ míos y gano en el primer año 20€, he obtenido un retorno sobre capital (en este caso ROE) del 20%. Si voy al banco y pido 80€ para empezar mi empresa, de forma que yo sólo tengo que poner 20€, mi ROE sube a 100%: he invertido 20€ y he obtenido 20€ de beneficio.

 

Hay sin embargo varias cuestiones a tener en cuenta: le tengo que pagar una parte de esos beneficios al banco y con el tiempo voy a tener que devolver ese dinero al banco (dinero que saldrá de mis futuros beneficios). Si entendemos esto, vemos que tiene sentido endeudarse cuando tenemos claro que nuestro beneficio futuro va a compensar con creces el coste que nos supone la deuda.

 

Todo esto viene a mostrar que el endeudamiento tiene un efecto de apalancamiento sobre el negocio. Cuando nuestro negocio es rentable, un nivel adecuado de endeudamiento puede ser positivo. Sin embargo el mismo efecto de apalancamiento puede ser peligroso cuando cambia el ciclo y los tipos de interés sobre la deuda suben. Como accionistas debemos entender la estructura de capital que tiene la empresa (qué parte está financiada con recursos propios y qué parte con deuda) y estar seguros de que hay un nivel de deuda prudente. Es muy difícil que una empresa quiebre cuando no tiene deuda.

 

Resumiendo los bloques hasta ahora, y para ir finalizando, podemos decir que una buena empresa es aquella cuyas ventas crecen, tiene márgenes operativos buenos y sostenibles (gracias a ventajas competitivas estructurales), obtiene buenos retornos sobre sus activos, tiene capacidad para reinvertir y crecer orgánicamente y logra todo esto sin un nivel excesivo de endeudamiento.

 

Todas estas cuestiones son medibles, comparables y forman parte de un buen análisis fundamental. Igualmente es importante entender la dinámica del negocio, su sector y su competencia para estimar cómo van a evolucionar estas magnitudes en el futuro. También es de vital importancia que la empresa esté dirigida por gente capaz y honrada.

Teniendo en cuenta que …

 

Hay tres tipos de personas en el mundo: las que saben contar y las que no,

 

paso al último apartado:

 

Hay dos tipos de empresas: las que están baratas, las que están caras y el resto.

 

Una vez más, tirando de brocha gorda podemos llegar a conclusiones útiles. Al fin y al cabo no hace falta determinar si una persona pesa 180kg o si son más bien 200kg para determinar que está gorda. Entender si el precio al que se vende una empresa es razonable o no, necesariamente pasa por entender la empresa y sus características. Aquí no hay respuestas fáciles. A lo más que puede aspirar un inversor es comprender las implicaciones del precio que está pagando por la empresa y estimar si es razonable.

 

No es tan difícil averiguar el perfil de lo que constituye una buena empresa. Sí que es mucho más difícil estimar si constituye una buena inversión porque lo que importa al inversor es la relación calidad-precio. En otras palabras, todos sabemos que Inditex es mejor empresa que Adolfo Domínguez. Igualmente todos sabemos que Adolfo Domínguez se vende mucho más barata. ¿Cual es la mejor opción para invertir? Es mucho más fácil descartar lo que no cumple los requisitos que encontrar candidatos perfectos. Casi nunca encuentras oportunidades ideales ya que el mercado es mucho más eficiente de lo que aquellos que intentamos batirlo creemos.

 

Un consejo: el precio es el que es. Muchos inversores emplean su tiempo en mirar precios subir y bajar, como si observándolos pudieran controlar su devenir. En mi opinión es mucho más productivo invertir el tiempo entendiendo la naturaleza de las empresas, para que cuando el precio sea razonable podamos actuar en consecuencia.

 

Ser buen inversor consiste en encontrar un equilibrio apropiado entre la calidad y el precio de lo que compramos. Todo esto se puede resumir como sentido común, pero ya sabemos que muchas veces el sentido común es el menos común de los sentidos.

p133

Ahora sí, mi última reflexión:

 

Hay dos tipos de personas en el mundo: los que no saben, y los que no saben que no saben.

 

Si algo te enseña el mercado es humildad. Cualquier inversor que lleve más de un lustro en los mercados habrá aprendido lecciones importantes… y caras. Es la naturaleza de la situación. En un sistema complejo (como son los mercados) no siempre hay una clara relación causa efecto y por tanto el aprendizaje es un proceso lento. Cuando lo que importa es la probabilidad, hay veces que tomas decisiones acertadas y obtienes resultados negativos y al revés. No es fácil. Por ello es necesario siempre una alta dosis de humildad. Escuchamos siempre en los medios de comunicación la importancia de la presunción de inocencia. Yo defiendo la presunción de ignorancia, que es mucho más frecuente y necesaria (aunque poco reconocida). Al fin y al cabo para aprender, primero es necesario ser consciente de que no se sabe.

 

Esta vez sí … en serio… mi último comentario: Hay dos tipos de personas en el mundo: los que saben cómo terminar un artículo y los que no.

 

 

15 comentarios

Ir al formulario de comentarios

  1. bolsatiemporeal.com

    Ante un post como éste, hay dos tipos de personas que dejan comentarios:

    - Los que agradecen al autor el texto y le animan a publicar más a menudo
    - Los que no tienen ni idea.

    :-)

    Saludos!

  2. Andrés

    Jajaja…

    Gracias bolsatiemporeal.

    Saludos ;)

  3. Tom

    Enhorabuena por el artículo.

    Muy instructivo, pero según avanzaba mejoraba y diría incluso q tiene ciertas dosis de genialidad.

    P.ej. La explicación del ROCE, queda clarísima y mas fácil de memorizar.

    En definitiva muchas gracias y lo guardo para volverlo a releer.

    Saludos,
    Tom

    1. Andrés

      Gracias Tom ;)

  4. jorg3

    Enhorabuena, me ha parecido un artículo muy bueno. Sobre todo para aclarar términos que muchas veces se explican en los libros de formas demasiado técnicas. Me lo guardo para releerlo cada cierto tiempo, y no olvidar conceptos.

    Gracias y saludos.

    1. Andrés

      Hola jorg3. Me alegro de leerte por aquí. Gracias y un saludo ;)

  5. Bético

    Enhorabuena por el artículo. Yo soy de esas personas que agradecen el texto al autor,que por cierto, lo ha hecho muy bien.
    Lo guardo ya que tampoco sé mucho y lo tendré que releer a menudo.

    Saludos y gracias de nuevo.

    1. Andrés

      Gracias Bético. Me alegro que resulte útil ;)

  6. Alvaro - inviertetuvida.com

    Mi aportación: “Hay 2 tipos de inversores: los que no saben predecir el mercado y los que no saben que no saben”.

    Genial artículo. Una manera amena de enseñar análisis fundamental de empresas. Didáctico y útil.

    Y antes de irme, me acabo de acordar de un chiste. Este ya es de nivel un tanto friki: “Hay 10 tipos de personas: los que saben código binario y los que no” XD

    Un saludo.

    1. Andrés

      Hola Álvaro:

      Tienes mucha razón con la imprevisibilidad del mercado. Muy bueno el chiste ;)

      Saludos.

  7. Roberto

    Muchas gracias por el artículo.
    Presentar los fundamentos de la inversión en empresas de una forma tan amena como didáctica, denota una claridad de ideas basada en un amplio conocimiento. Que lo compartas de una forma altruista diche mucho de tu generosidad.
    Quiero añadir que todas las semanas acudo a tu blog para leer las últimas entradas, siempre provechosas.
    Un cordial saludo.

    1. Andrés

      Hola Roberto:

      Muchas gracias por tus amables palabras, me alegro que te haya resultado útil el artículo. He aprendido mucho y sigo aprendiendo gracias a mucha gente que comparte contenido en internet. Un ejemplo es este blog donde Josan comparte sus experiencias generosamente.

      Lo importante es seguir aprendiendo y disfrutando de la compañía del camino.

      Saludos ;)

  8. Vicente

    Enhorabuena por el pedazo de artículo que nos has ofrecido. No sé a que te dedicas, pero si a lo que te deberías dedicar : a la docencia. Gente como tú le hace falta a la educación en este país, que sepa explicar de una manera tan clara y sobre todo tan amena. Gracias

    1. Andrés

      Gracias Vicente. Me alegro que te haya gustado el artículo. No soy docente, pero tengo gran admiración por aquellos que se dedican a ello. La docencia es una de las actividades más importantes, más difíciles, y menos valoradas.

      Un saludo ;)

  9. Enrique

    Gracias Andrés por el artículo.

    He de matizar que hay bastantes más tipos de personas en el mundo:

    · Los que ponen los cuernos.
    · Los que no.

    · Los que saben que son cornudos.
    · Los que no lo saben.

    · Los que sabiendo que son cornudos/as se hacen los ignorantes.
    · Los que enfrentan la realidad.

    · Los que sabiendo que son cornudos/as se hacen los ignorantes por intereses económicos.
    · Los (o las) que no.

    · Los que entienden su cornudez como requisito indispensable para mantener su nivel de vida.
    · Los o las que no.

    · Los que sabiendo que otros/as son cornudos/as les incitan a seguir siendo ignorantes por intereses económicos.
    · Los o las que no.

    · Los o las que cumpliendo todas las primeras condiciones de arriba aún piensan que no son como prostitutos/as.
    · Los o las que no.

    Podría seguir con más ejemplos pero a buen entendedor pocas palabras bastan

    Y no digo esto porque nadie aquí le esté poniendo los cuernos a nadie (o quizás sí jeje) sino.para que nos demos cuenta de hasta que límites puede llegar el ser humano por dinero.

    De todas formas, siempre hay que cuidar de nuestras inversiones no vaya a ser que una de ellas te ponga los cuernos, o haga ver a los demás que los pones tú.

    Saludos a todos, y especialmente a Josan que sé que este post te va a encantar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Current month ye@r day *

Follow
Get every new post delivered to your inbox
Join millions of other followers
Powered By WPFruits.com